
Mis pequeños gigantes
Los dos eran hermosos y eran míos.
Uno suave y agraciado.
La otra viva, de belleza estilizada.
Jugaban con carritos que él no tuvo.
Jugaban con sus ojos amorosos.
Se abrazan en las fotos y en la vida.
Uno suave y agraciado.
La otra viva, de belleza estilizada.
Jugaban con carritos que él no tuvo.
Jugaban con sus ojos amorosos.
Se abrazan en las fotos y en la vida.
Mi padre
La noche era buena, y el nació.
Divertido, sencillo, sin dobleces.
Mi madre en mis delirios me avisó.
Él vino sonriendo, feliz por lo vivido… tocó mi puerta y ese día partió.
El personaje oscuro
Allí va mi personaje oscuro.
Un vampiro, en mi noche desolada
de artimañas y mentiras por venganza
hurta mi espacio, se retuerce, me invade el alma.
Me muestra mil guerras y penumbras.
Su capa es de lujos y apariencias.
Su sonrisa es odio, todo un rey de la magia negra.
Me deja el aliento desbocado. Es hábil, pero no infalible.
La luz lo acosa, ese es su karma.
Mi vieja dama
Mi ciudad, mi vieja dama.
Me viene en ruinas, se va en nostalgias.
Es bella y arrogante.
Mi casa de alquiler está habitada.
Mi viejo patio con su parra seca.
La loma de San Julio desgarrada.
Los rastros del tranvía ya roñosos,
desangran mi ciudad en su agonía.
El bello álamo en la esquina,
me protege. Sus hojas bailan.
Mi casa en el Vedado.
La parroquia de Línea y la casona.
¡Cuánta reliquia en mis recuerdos!
Esa es mi Habana, mi vieja dama.
Los finaditos
Amigos he tenido.
Los buenos se han quedado.
Los otros han caído.
Que triste funeral de finaditos.
Las flores ya los cubren y al punto se marchitan.
Las espinas crecen, los cercan, los enredan.
La niebla se los traga.
Divertido, sencillo, sin dobleces.
Mi madre en mis delirios me avisó.
Él vino sonriendo, feliz por lo vivido… tocó mi puerta y ese día partió.
El personaje oscuro
Allí va mi personaje oscuro.
Un vampiro, en mi noche desolada
de artimañas y mentiras por venganza
hurta mi espacio, se retuerce, me invade el alma.
Me muestra mil guerras y penumbras.
Su capa es de lujos y apariencias.
Su sonrisa es odio, todo un rey de la magia negra.
Me deja el aliento desbocado. Es hábil, pero no infalible.
La luz lo acosa, ese es su karma.
Mi vieja dama
Mi ciudad, mi vieja dama.
Me viene en ruinas, se va en nostalgias.
Es bella y arrogante.
Mi casa de alquiler está habitada.
Mi viejo patio con su parra seca.
La loma de San Julio desgarrada.
Los rastros del tranvía ya roñosos,
desangran mi ciudad en su agonía.
El bello álamo en la esquina,
me protege. Sus hojas bailan.
Mi casa en el Vedado.
La parroquia de Línea y la casona.
¡Cuánta reliquia en mis recuerdos!
Esa es mi Habana, mi vieja dama.
Los finaditos
Amigos he tenido.
Los buenos se han quedado.
Los otros han caído.
Que triste funeral de finaditos.
Las flores ya los cubren y al punto se marchitan.
Las espinas crecen, los cercan, los enredan.
La niebla se los traga.






